La reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, y las declaraciones de Washington sobre una posible acción en Groenlandia, han generado una oleada de reacciones políticas y económicas en los mercados globales. Estas acciones, enmarcadas en una política exterior estadounidense más agresiva, han tenido un efecto inmediato en ciertos sectores financieros, aunque el impacto sobre índices como el Nasdaq 100 refleja una mezcla de volatilidad, oportunidades sectoriales y cautela generalizada entre los inversores.
1. Impacto inicial en los mercados financieros
La operación militar en Venezuela produjo movimientos notables en los mercados el día posterior a los hechos. Wall Street registró subidas en índices clave, incluido el Nasdaq, aunque con un comportamiento algo más moderado comparado con otros índices, debido a la naturaleza sectorial del impacto. El Dow Jones y el S&P 500 subieron impulsados por el optimismo en sectores como el energético y la defensa, elevando expectativas de contratos gubernamentales y actividad económica derivada de la reconstrucción petrolera de Venezuela.
No obstante, evaluaciones institucionales sugieren que la reacción directa de los mercados de acciones globales a eventos geopolíticos suele ser limitada, especialmente cuando los eventos no implican un cambio económico fundamental. Por ejemplo, análisis de grandes gestoras de activos indican que incluso crisis geopolíticas de gran repercusión han tenido efectos transitorios sobre los principales índices, aunque sí pueden reforzar tendencias como la demanda de activos de refugio o la atención sobre sectores específicos.
Para el Nasdaq 100 —dominantemente tecnológico—, el efecto directo de este tipo de tensiones es normalmente menor que en índices más amplios, porque las compañías del Nasdaq obtienen una menor proporción de sus ingresos de factores cíclicos macroeconómicos o de materias primas. En contextos de incertidumbre, los valores tecnológicos pueden, de hecho, comportarse como activos de crecimiento defensivo siempre que las perspectivas de crecimiento de beneficios permanezcan intactas y las tasas de interés se mantengan favorables.
2. Sectores que se benefician y los que enfrentan presión
Si bien el Nasdaq 100 en su conjunto puede mostrar resiliencia, ciertos sectores sí han registrado impacto significativo. El sector de defensa, tanto en Estados Unidos como en Europa, ha repuntado con fuerza ante expectativas de mayores presupuestos militares y contratos asociados a reforzar la seguridad global. Índices especializados en defensa han reportado subidas superiores al promedio del mercado en lo que va de 2026, reflejando la percepción de que el gasto militar seguirá siendo una prioridad gubernamental en un entorno de tensiones geopolíticas crecientes.
En contraste, los activos vinculados a energía y materias primas han experimentado distintos movimientos según las expectativas sobre producción de petróleo y metales. Algunos analistas apuntan que una recuperación estructural de la industria petrolera venezolana podría en el largo plazo ejercer presión bajista sobre precios del crudo, aunque esto es altamente incierto dado el estado de la infraestructura y las inversiones necesarias.
3. Groenlandia: geopolítica ártica y riesgos futuros
Paralelamente a lo ocurrido en Venezuela, el presidente estadounidense ha reavivado el debate sobre una posible intervención o adquisición de Groenlandia, un territorio estratégico rico en recursos minerales y con posición geopolítica clave en el Ártico. Aunque la Unión Europea y las autoridades danesas han descartado una comparación directa con la operación en Venezuela y enfatizan el respeto a la soberanía territorial, la sola mención de este escenario ha generado inquietud entre inversores y gobiernos aliados.
Este tipo de retórica introduce un componente adicional de riesgo geopolítico en los mercados, pudiendo incrementar primas de riesgo y volatilidad en activos percibidos como sensibles a tensiones internacionales. Sin embargo, hasta ahora no se ha visto un impacto directo y sostenido en el Nasdaq 100 que pueda atribuirse exclusivamente a las amenazas sobre Groenlandia; más bien, lo que predomina es una valoración cuidadosa de escenarios y sus implicaciones políticas y económicas.
Conclusión: geopolítica, volatilidad y foco en fundamentales
En suma, la intervención en Venezuela y las tensiones en torno a Groenlandia han generado ondas en los mercados, con efectos sectoriales claros (defensa, energía, refugio) y una cautela general entre los inversores. Para índices como el Nasdaq 100, el impacto directo ha sido mitigado por la naturaleza más defensiva y orientada al crecimiento de sus componentes, que tienden a centrarse en tecnologías y servicios globales más que en materias primas o gasto bélico directo. Los inversores suelen revisar sus carteras frente a riesgo geopolítico, equilibrando exposiciones y priorizando fundamentos sólidos, crecimiento de beneficios y expectativas de políticas monetarias estables.
Conforme evolucionen estos acontecimientos y se aclaren posturas internacionales, la sensibilidad del mercado a factores geopolíticos seguirá siendo un elemento importante en las estrategias de inversión globales.
Este artículo ha sido generado y traducido con el apoyo de AI y revisado por un editor.

Rodrigo L. Barnes
Consultor de Marketing y Estrategia tecnológica
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